viernes, noviembre 26, 2010

EL FRACASO DE LOS DISTINTOS

El Torneo Apertura 2010 tenía, en sus inicios, un condimento especial: la participación de dos entrenadores que salen de la media en los dos equipos más grandes del país. Con Claudio Borghi en Boca Juniors y Ángel Cappa en River Plate los futboleros del país íbamos a tener oportunidad de observar como dos tipos que parecen ajenos a la inmediatez de estos tiempos, al fragor del día a día, se calzaban en buzo de entrenadores de los dos cuadros que más exigen. Con distintos objetivos a la vista, Boca para ser campeón y River para escapar al descenso, ambos conjuntos debían ganar la mayoría de los puntos en disputa.
"La única verdad es la realidad" dijo Aristóteles alguna vez, y esta cruel realidad nos muestra que ambos entrenadores debieron abandonar sus cargos antes de la fecha 16 y en los dos casos encontramos puntos en común, a pesar de estar en la vereda de enfrente y pelear por diferentes cosas:
-Nunca se sintieron cómodos en sus clubes: ambos no digirieron estar "en observación" por parte de los hinchas. Si bien decían comprender el mundo de sus clubes, les molestó la gran repercusión que tenían sus acciones y las del equipo.
-Fueron esclavos de sus palabras: ambos propusieron de entrada su línea de juego y no la abandonaron a pesar de que no se daban los resultados. El "tiki-tiki" nunca se plasmó en River y la archicomentada "línea de tres" de Boca trajo más problemas que soluciones, sin embargo ambos insistieron con sus teorías y no aceptaron probar variantes.
-El manejo con la prensa: otro tema donde a ambos "se les escapó la tortuga". Cada cosa que hacían ó decían tenían su eco en los medios y esto nunca pudieron aceptarlo ni disminuirlo. Cappa terminó sus días sin dar declaraciones públicas porque lo "malinterpretaban" (sic) y Borghi asumió que estar en Boca es "hacer el sexo con la ventana abierta" (sic).
-La relación con los jugadores: a pesar que desde afuera parecía todo muy calmo, luego de la salida de ambos DT, en ambos planteles, se conocieron malestares y discrepancias de los jugadores para con sus entrenadores. Buonannotte admitió no estar cómodo con Cappa y de Borghi se supo que se dirigía al equipo a través de cinco o seis referentes.
-Nunca encontraron el equipo: en todas las líneas, ambos conjuntos tuvieron problemas y los técnicos nunca encontraron las soluciones definitivas a ellos. La creación de juego fue el ítem mas deficitario de todos, tanto en los millonarios como los xeneises, y a pesar de rotar nombres y posiciones nunca pudieron ser efectivos en este rubro.
-Crearon confusión: jugadores que iban de titulares a suplentes ó a quedar afuera de concentraciones directamente (Affranchino en River, Escudero en Boca); apuestas que no rendían (como el "doble nueve" de Boca) y ellos sostenían; o incluso desarmando cosas que funcionaban bien (como el tándem defensivo de River con Ferrero de titular y Román de suplente); con actitudes desmedidas durante los partidos (las famosas puteadas de Cappa) ó poniéndose plazos luego del tercer match (Borghi, luego de perder 0-2 con All Boys); fueron cosas que agregaron confusión al no tan buen andar que mostraban los equipos y ayudaron a la debacle de los entrenadores.
-Dependencia de un solo jugador: Cappa (y River) padeció la ausencia de Matías Almeyda durante siete fechas en que el equipo no pudo ganar. Borghi apostó todo a recuperar a Riquelme, cosa que no se pudo dar. Con buenos valores a disposición, pareció que ambos DT necesitaban lo que no tenían y nunca pudieron reemplazar.
A todos los puntos analizados, podemos sumarles actitudes y errorres propios de cada entrenador que hicieron que el final de los dos sea mucho mas anticipado de lo que se esperaba pero que demostraron que a ambos, como se dice DESDE EL TABLÓN y aunque suene cruel y despectivo, los equipos que dirigieron le quedaron muy grandes.

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1 Comments:

Anonymous am9 said...

exelente informe!!!!y ramon y su falcon tambien defraudaron.

9:37 a. m.  

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