martes, enero 23, 2007

LOS SEIS DEL SEIS


Elegir los jugadores no debe ser tarea sencilla para los DT y menos cuando tienen que evaluar alguno que juega en la posición que ellos mismos ostentaban en la cancha en su época activa. Y uno de los máximos exponentes de este dilema es ni mas ni menos que el mismísimo Daniel Pasarella, sobre el cual pesa un largo expediente de marcadores centrales utilizados en los equipos que dirigió.

A principio de 1990 el “Kaiser” asumía la dirección técnica de River Plate que en ese momento tenía como número seis y titular al uruguayo Hugo De León, para mí un central fantástico, que a Daniel Alberto por alguna razón no lo conformó ya que decidió directamente excluirlo del plantel y poner como titular a José Tiburcio Serrizuela, apoyándolo además con el nombramiento de capitán del equipo, quien era un jugador que hasta ese momento hacía un año que estaba en la entidad y los pocos partidos que había jugado lo había hecho para suplantar a algún jugador titular ó en la posición de volante por izquierda (si, aunque no lo crean Reinaldo Merlo lo ubicó ahí y hasta con la camiseta número once).

La jugada le salió muy bien al nuevo DT millonario, ya que Serrizuela se afianzó tranquilamente en la zaga, llegó a marcar algunos goles de penal y tiro libre y se ganó la convocatoria a la selección que jugaría el mundial de Italia en Junio del mismo año. Debido a su formidable performance Tiburcio, como todos le decían, fue vendido al exterior y en su reemplazo Pasarella decidió ubicar a Ernesto Corti que hasta el momento venía jugando de volante central, ingresando un debutante Leonardo Astrada en la posición de “cinco”.

Otra vez el DT había acertado con la maniobra y le otorgó a su equipo una sólida defensa allá por fines del año 1990. Pero Corti, colgó los botines y con su acción le trajo más de un dolor de cabeza al DT ya que, en los próximos seis meses se debatiría para encontrar un reemplazante acorde a las necesidades de un grande como River y no lo lograría ya que en ese lapso pasarían Juan Amador Sánchez, Diego Cocca, el “Flaco” Theiler y hasta Javier Lavallén en la posición y ninguno lograría quedarse con la titularidad indiscutida.

Así es que a mediados de 1991 y por esas cosas que tiene el fútbol, Daniel Alberto descubre al por entonces ignoto Guillermo Rivarola que , proveniente de Cipolletti de Río Negro, llegaría para quedarse con la titularidad y con el honor de ser el encargado de patear los penales cuando no estaba Ramón Díaz en cancha y hasta, si mal no recuerdo, con la cinta de capitán en algunos partidos, alternado funciones con otro marcador central que había hecho traer el DT, Fernando Cáceres, hasta mediados de 1994 cuando Pasarella se marchó para dirigir la selección nacional.

En el equipo de todos, Daniel también se mostró dubitativo en cuanto a la posición de marcador central, llegando a utilizar a la “Tota” Fabbri , Pablo Paz, el mismo Cáceres de River y Juan Gomez aunque demostrando preferencia por Néstor Sensini al que le dio la titularidad en los dos torneos más importantes que disputó con la albiceleste: los Juegos Olímpicos de 1996 y el Mundial 1998 disputado en Francia, donde luego de quedar eliminado nuestro representativo, renunciaría al cargo.

En sus pasos posteriores por la Selección uruguaya. fútbol mexicano y de Brasil, les soy absolutamente sincero, no tengo registros pero supongo que habrá continuado su serie de dudas ya que en su regreso a River Plate volvió a probar varios jugadores en la posición de marcador central pasando por ese puesto Eduardo Tuzzio, René Lima y Nicolás Domingo (éstos dos últimos son originariamente volantes centrales) y amagando a elegir definitivamente a “Paco” Gerlo, al que le otorgaría la camiseta número seis y la cinta de capitán en un intento, pienso yo, de reeditar el mérito obtenido con Serrizuela y Rivarola pero que finalmente no prosperó ya que a los pocos meses solicitó la incorporación al plantel de Federico Lusenhoff quien inmediatamente se quedó con el puesto que ostenta hasta el día de hoy, en desmedro del mencionado Gerlo que quedó confinado a la suplencia y a partir de este campeonato quizás ni llegue a eso ya que hace unos días se incorporó a las filas riverplatenses un nuevo marcador central, el colombiano Nelson Rivas.

Como verán, y dije al comenzar, elegir los jugadores no debe ser tarea sencilla para los DT y menos cuando tienen que evaluar alguno que juega en la posición que ellos mismos ostentaban en la cancha, y para Daniel Alberto Pasarella esta dificultad se acrecienta aún mas en un caso que llama poderosamente la atención pero que, pensándolo bien, se repite en otro puesto. ¿Saben cual es? Tienen hasta mañana para meditarlo. Nos vemos.

2 Comments:

Anonymous nariz said...

Te pido que me corrijas, pero me parece que el nombre de Lavallén es Pablo, y no Javier.
En cuanto a la incógnita que dejaste planteada, no tengo una respuesta. Tengo entendido que Daniel jugaba de delantero en sus primeros años en el futbol. Ahora, no ha cambiado mucho de número 9 en sus años como técnico: Silvani, Crespo y Batistuta en la selección, y Farías en su regreso a River. Espero tus observaciones.
Saludos

7:42 a. m.  
Anonymous Pachi said...

Tenés razon, es Pablo y no javier Lavallen.
Javier era el arquero que arrancó en Gimnasia y que anduvo por varios clubes sin mayor trascendencia sólo la de mezclarme el nombre...Gracias.

Y en cuanto a la incógnita, el puesto no es el de centrodelantero.

¡Saludos!

10:14 a. m.  

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