jueves, noviembre 13, 2008

EL EXTRAÑO LENGUAJE DEL FÚTBOL



Post Prohibido para menores de 16 años con reservas.


Desde el mismo momento de su concepción, el fútbol ha ido desarrollando un lenguaje propio tal como lo hace cualquier otra actividad en nuestro planeta. Términos nuevos creados u otros ya existentes para darle nombre a situaciones específicas son utilizados a diario por los actores que se desempeñan dentro del campo de juego.
Para nosotros los del tablón, es común escuchar a los relatores que utilizan un lenguaje florido, adornado, y hasta a veces demasiado empalagoso con frases armadas como “traslada el balón con pierna diestra, intenta un regate, sucumbe ante la marca del aguerrido defensor” ó dichos como “el entrenador se desespera ante la irreversible situación y trata de acomodar las piezas de su equipo que hoy fue sólo una sombra de aquel que brillara fechas atrás”.
Pero no me refería a ese “idioma” futbolero al que nos acostumbró la gente de radio, sino al que utilizan específicamente los players ó los DT mientras se desarrolla el partido, y que no es solo propiedad de los profesionales. Los amateurs que juegan en cualquier canchita ya sea un torneo de amigos, un Comercial ó un simple soltero contra casados que se disputa en algún balneario, también tienen utilizan ese lenguaje codificado, que si los sacáramos del contexto, daría mucho para pensar de esos hombres que dialogan entre si. ¿Y por qué digo esto? Porque el lenguaje del fútbol tiene frases y palabras que utilizadas en otro ámbito pueden describir otras cosas non sanctas.
Por ejemplo, y refiriéndose a la pelota, “dámela despacio”, “tocámela suavecito”, “acariciala”, “tratala con cariño”, “ponela”, son términos que leídos así, dan gracia pero en una cancha nadie piensa nada sospechoso.
También, y con respecto a las contingencias de juego: “voy por la misma”, “hagámoslo rápido”, “te veo”, “sentí como llego” y “voy entrando” parecen frases extraídas de una película triple X, pero en realidad encajan a la perfección para los players que se matan corriendo sobre el verde césped.
Y hay más: “Quiero que vayas y vengas”, “defendé poniendo la colita”, “no quiero que a ese tipo le des respiro”, son instrucciones que cualquier entrenador les da a sus dirigidos, pero leyéndolas así sueltitas a uno lo hacen poner colorado.
Y la cosa empeora cuando este tipo de frases sueltas se conjugan, y forman oraciones tales como: “bien puesta Martín, dásela por la raya a Toti que está abierto, para que después se la toque a Coco que está esperando calentito para mandarla a guardar”. Ó si no, “vos espera arriba, que Pocho te la va a meter desde abajo porque él sabe tirarla muy bien y cuando la bajes, sentilo a Rubén y tocásela”. La verdad, me da un poco de vergüencita escribirlo.
Así es amigos del tablón, como decíamos al principio, el fútbol ha desarrollado un lenguaje propio pero que en realidad es medio rarito. Los invito a colaborar con la causa y agregar frases ó palabras que se utilicen en las canchas y pongan un manto de dudas hacia la hombría de los jugadores.
Mientras tanto, yo me retiro a estudiar la mejor forma de expresarme la próxima vez que vaya a jugar un partido. Seguramente, a partir de hoy, nunca más le pediré al arquero de mi equipo que “la agarre fuerte y me la dé despacito” para salir jugando.

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3 Comments:

Anonymous am10 said...

recuerdo que en un partido de sabado que me toco jugar uno de los contrarios incitaba a sus compañeros para que pateen al arco gritandoles:"surcile,surcile"

8:14 a. m.  
Anonymous inversionista said...

el famoso
TOCALE EL CULO QUE ES SORDO
...

3:39 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Cagalo a cuerasos

10:43 a. m.  

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