viernes, mayo 07, 2010

DE MEMORIA: RACING DE ALQUILER

En el primer semestre del año 1986 la A.F.A. tenía prevista la reorganización de los calendarios, que comenzarían a regir en concordancia con los de Europa como lo es actualmente, y por ello debió recurrir a un recurso extremo: dejar sin jugar a los equipos del ascenso por seis meses, para que el comienzo de los nuevos torneos, coincida con el de Primera División.
Racing de Avellaneda fue uno de los más perjudicados por esta medida ya que a fin de 1985 había conseguido el ascenso que lo depositaba nuevamente en la "A" y debía esperar hasta el mes de Julio para volver a jugar. La situación del club ya en ese tiempo era casi caótica; contaba con menos de diez mil socios, había entrado en convocatoria de acreedores y la falta de competencia oficial le imposibilitaba contar con ingresos de recaudaciones, publicidad estática y de la camiseta entre otros conceptos. Los gastos fijos del mantenimiento y funcionamiento de las instalaciones seguían produciéndose y el plantel profesional de fútbol solo recaudaba para autosolventarse mediante la realización de partidos amistosos por el interior del país, cobrando un cachet de aproximadamente 5000 australes por match (más viáticos), que luego repartirían entre los integrantes. En uno de esos partidos, el conjunto de Avellaneda llegó a presentarse en Rafaela para jugar con el entonces equipo liguista de Atlético, en un cotejo que finalizó con un aburridísimo empate en cero.
Si esta situación era ya de por si sorprendente, mucho más lo fue cuando en el mes de Abril de aquel año se conoció la noticia de que Racing Club le alquilaría su equipo al club Argentino de Mendoza que debía jugar la última etapa del Campeonato Regional que otorgaba un ascenso para el nuevo "Torneo Nacional B" que se pondría en marcha meses mas tarde. La idea de la "Operación Alquiler"fue propuesta por un dirigente del club mendocino que también era fanático hincha de Racing y costó la suma de 150.000 Australes (más viáticos) por todo concepto. Se decidió que el team del Argentino/Racing entrene durante la semana en Buenos Aires y viaje los viernes para jugar los partidos del "finde".
Así es que reconocidos jugadores de la talla de Gustavo Costas, Walter Fernández, Horacio Cordero, el rafaelino Marcelo Asteggiano, Jorge Osmar Acuña y un juvenil Néstor Fabbri entre otros valuartes de La Academia, se calzaron una camiseta similar a la que vestían habitualmente pero con la publicidad de "Cerámica San José" para disputar un Regional en la zona de Cuyo. Deportivamente la idea no surtió el efecto deseado porque se esperaba que el equipo arrase con sus rivales y , si bien se produjeron algunas goleadas a favor, el maltrato de los hinchas rivales y el rigor ejercido por los contrincantes que le jugaban a "cara de perro" a los integrantes del arrendado equipo, hizo mella en varios jugadores que sufrieron sendas lesiones que dificultaron su participación en la campaña. De esa forma, "La Academia de Mendoza" llegó a la última fecha con posibilidades de ascenso pero al caer derrotado en ese partido por 2-0 se quedó con las ganas de obtener el galardón, que fue ganado por el equipo de Deportivo Maipú.
Tras el fracaso, los jugadores de Racing volvieron a sus menesteres, se reinsertaron en la Primera División de nuestro fútbol y continuaron con sus carreras. Del Argentino de Mendoza no tenemos registros ni noticias pero suponemos que todavía andará dando vueltas por ahí. Pero esta inédita situación de un equipo de alquiler todavía se recuerda hoy y quedará grabada en el colectivo imaginario como una de las tantas manchas que tiene Racing en su historial, aunque el presidente que dirigía por aquellos años a la institución de Avellaneda, Héctor Rinaldi, alguna vez haya declarado orgulloso: "Era la única manera de que no se originaran gastos y de mantener unido al plantel. Ahí nació anímicamente el campeón de la Supercopa, unos muchachos acostumbrados al sacrificio. Ante una situación similar, volvería a hacer lo mismo".

Fuente datos y fotos: Taringa

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